
Un transgénico (Organismo Modificado Genéticamente, OMG) es un organismo vivo que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Las técnicas de ingeniería genética consisten en aislar segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro.
Por ejemplo, el maíz transgénico que se cultiva en España lleva genes de bacteria que le permiten producir una sustancia insecticida.
La diferencia fundamental con las técnicas tradicionales de mejora genética es que permiten franquear las barreras entre especies para crear seres vivos que no existían en la naturaleza. Se trata de un experimento a gran escala basado en un modelo científico que está en entredicho.
Algunos de los peligros de estos cultivos para el medio ambiente y la agricultura son el incremento del uso de tóxicos en la agricultura, la contaminación genética, la contaminación del suelo, la pérdida de biodiversidad, el desarrollo de resistencias en insectos y "malas hierbas" o los efectos no deseados en otros organismos. Los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles e imprevisibles.
Los riesgos sanitarios a largo plazo de los OMG presentes en nuestra alimentación o en la de los animales cuyos productos consumimos no se están evaluando correctamente y su alcance sigue siendo desconocido. Nuevas alergias, aparición de nuevos tóxicos y efectos inesperados son algunos de los riesgos.
Los OMG refuerzan el control de la alimentación mundial por parte de unas pocas empresas multinacionales. Son una de las armas predilectas de estos dictadores de la alimentación, y lejos de constituir un medio para luchar contra el hambre, aumentan los problemas alimentarios. Los países que han adoptado masivamente el uso de cultivos transgénicos son claros ejemplos de una agricultura no sostenible. En Argentina, por ejemplo, la entrada masiva de soja transgénica exacerbó la crisis de la agricultura con un alarmante incremento de la destrucción de sus bosques primarios, el desplazamiento de campesinos y trabajadores rurales, un aumento del uso de herbicidas y una grave sustitución de la producción de alimentos para consumo local.
La solución al hambre y la desnutrición pasa por el desarrollo de tecnologías sostenibles y justas, el acceso a los alimentos y el empleo de técnicas como la agricultura y la ganadería ecológicas. La industria de los transgénicos utiliza su poder comercial e influencia política para desviar los recursos financieros que requieren las verdaderas soluciones.
Defendemos la aplicación del principio de precaución y nos oponemos por lo tanto a cualquier liberación de OMG al medio ambiente. Los ensayos en campo, incluso a pequeña escala, presentan igualmente riesgos de contaminación genética, por lo que también deben prohibirse.
Greenpeace no se opone a la biotecnología siempre que se haga en ambientes confinados, controlados, sin interacción con el medio. A pesar del gran potencial que tiene la biología molecular para entender la naturaleza y desarrollar la investigación médica, esto no puede ser utilizado como justificación para convertir el medio ambiente en un gigantesco experimento con intereses comerciales.
¿Sabías que...
a España llegan unos 6 millones de toneladas de soja, de las cuales aproximadamente el 66% es transgénico, y un millón y medio de toneladas de maíz que han sido cultivados en países que han optado por el uso masivo de transgénicos?
España es el único país de la Unión Europea que cultiva transgénicos a gran escala y que en 2006 se cultivaron unas 53.000 hectáreas de maíz modificado con genes de bacterias?
dos terceras partes de los alimentos que ingerimos contienen derivados de soja y de maíz?
en los cultivos transgénicos se emplean muchos productos tóxicos, al contrario de lo que dicen las empresas que los promueven, con el consiguiente daño para el medio ambiente y la salud?
se está experimentando con genes de vaca en plantas de soja, con genes de polilla en manzana e incluso con genes de rata en lechuga?
que desde el 18 de abril de 2004 todos los alimentos (excepto los productos derivados de animales como la carne, leche y huevos) procedentes de cosechas transgénicas tienen que tener en la etiqueta la mención "modificado genéticamente"?
La Empresa Multinacional Monsanto tiene el 80% del mercado de las plantas transgénicas, seguida por Aventis con el 7%, Syngenta (antes Novartis) con el 5%, BASF con el 5% y DuPont con el 3%. Estas empresas también producen el 60% de los plaguicidas y el 23% de las semillas comerciales.
Casi dos tercios de los cultivos transgénicos que se producen en el mundo se encuentran en los Estados Unidos (59%). Aunque la superficie plantada de cultivos transgénicos en este país sigue creciendo, su proporción de la superficie mundial ha disminuido rápidamente, al haber incrementado Argentina (20%), Brasil (6%), Canadá (6%), China (5%), Paraguay (2%), y Sudáfrica (1%) sus plantaciones. Así, los transgénicos se cultivan en 7 países industrializados (Estados Unidos, Canadá, Australia, España, Alemania, Rumania y Bulgaria) y en 11 países en desarrollo (Argentina, China, Sudáfrica, México, Indonesia, Brasil, India, Paraguay, Uruguay, Colombia, Honduras y Filipinas).
Referencia: Departamento de Ingeniería Genetica de Greenpeace Chile
Controversia Mundial
Científicos de las industrias agroquímicas
Los científicos e Ingenieros garantizan a los organismos estatales de salud pública, que los productos transgénicos antes de salir al mercado para que se logren sin alterar las cualidades beneficiosas del producto, conseguir que por ejemplo, su contenido nutricional sea de mejor calidad, que se reduzca el riesgo de alergias a determinados alimentos, mejorar su metabolismo, etcétera.
Defendemos la aplicación del principio de precaución y nos oponemos por lo tanto a cualquier liberación de OMG al medio ambiente. Los ensayos en campo, incluso a pequeña escala, presentan igualmente riesgos de contaminación genética, por lo que también deben prohibirse.
Greenpeace no se opone a la biotecnología siempre que se haga en ambientes confinados, controlados, sin interacción con el medio. A pesar del gran potencial que tiene la biología molecular para entender la naturaleza y desarrollar la investigación médica, esto no puede ser utilizado como justificación para convertir el medio ambiente en un gigantesco experimento con intereses comerciales.
¿Sabías que...
a España llegan unos 6 millones de toneladas de soja, de las cuales aproximadamente el 66% es transgénico, y un millón y medio de toneladas de maíz que han sido cultivados en países que han optado por el uso masivo de transgénicos?
España es el único país de la Unión Europea que cultiva transgénicos a gran escala y que en 2006 se cultivaron unas 53.000 hectáreas de maíz modificado con genes de bacterias?
dos terceras partes de los alimentos que ingerimos contienen derivados de soja y de maíz?
en los cultivos transgénicos se emplean muchos productos tóxicos, al contrario de lo que dicen las empresas que los promueven, con el consiguiente daño para el medio ambiente y la salud?
se está experimentando con genes de vaca en plantas de soja, con genes de polilla en manzana e incluso con genes de rata en lechuga?
que desde el 18 de abril de 2004 todos los alimentos (excepto los productos derivados de animales como la carne, leche y huevos) procedentes de cosechas transgénicas tienen que tener en la etiqueta la mención "modificado genéticamente"?
La Empresa Multinacional Monsanto tiene el 80% del mercado de las plantas transgénicas, seguida por Aventis con el 7%, Syngenta (antes Novartis) con el 5%, BASF con el 5% y DuPont con el 3%. Estas empresas también producen el 60% de los plaguicidas y el 23% de las semillas comerciales.
Casi dos tercios de los cultivos transgénicos que se producen en el mundo se encuentran en los Estados Unidos (59%). Aunque la superficie plantada de cultivos transgénicos en este país sigue creciendo, su proporción de la superficie mundial ha disminuido rápidamente, al haber incrementado Argentina (20%), Brasil (6%), Canadá (6%), China (5%), Paraguay (2%), y Sudáfrica (1%) sus plantaciones. Así, los transgénicos se cultivan en 7 países industrializados (Estados Unidos, Canadá, Australia, España, Alemania, Rumania y Bulgaria) y en 11 países en desarrollo (Argentina, China, Sudáfrica, México, Indonesia, Brasil, India, Paraguay, Uruguay, Colombia, Honduras y Filipinas).
Referencia: Departamento de Ingeniería Genetica de Greenpeace Chile
Controversia Mundial
Científicos de las industrias agroquímicas
Los científicos e Ingenieros garantizan a los organismos estatales de salud pública, que los productos transgénicos antes de salir al mercado para que se logren sin alterar las cualidades beneficiosas del producto, conseguir que por ejemplo, su contenido nutricional sea de mejor calidad, que se reduzca el riesgo de alergias a determinados alimentos, mejorar su metabolismo, etcétera.
Opositores
En varios países del mundo, tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, han surgido grupos manifestantes, formados principalmente por ecologistas, algunos científicos y políticos, que se oponen a este tipo de alimentos y exigen la etiquetaje de estos, por sus preocupaciones sobre seguridad alimenticia, impactos ambientales, creencias religiosas, cambios culturales y dependencias económicas. Llaman a evitar este tipo de alimentos, cuya producción involucraría, en su opinión, daños ambientales y sociales. Principalmente se basan en supuestas amenazas para la salud como la resistencia a los antibióticos, ya que muchas plantas transgénicas contienen un gen de resistencia a los antibióticos 1. Este gen se utiliza únicamente como una marca de la secuencia genética introducida, que permite verificar qué porcentaje de la manipulación genética ha funcionado y cuanto ha fallado.
También se basan en eventuales nuevas alergias, ya que la mayoría de los alimentos transgénicos, contienen genes de virus, bacterias, mariposas e incluso escorpiones2. Estos elementos extraños en la dieta de una persona podrían aumentar los riesgos de presentar nuevas alergias, principalmente en los niños. Advierten también amenazas al medio ambiente, ya que los expertos en genética al no garantizar sobre los efectos ambientales, no podrían prever las consecuencias a largo plazo de la introducción de nuevos genes en el medio ambiente, y habrían riegos intensificados como la contaminación biológica (es decir, la transformación de los cultivos convencionales (no transgénicos) en transgénicos mediante la polinización cruzada, la aparición de supermalezas por la presencia de genes que les otorgan ventajas comparativas, la amenaza a los centros de biodiversidad agrícola mediante el traspaso de genes, la creación de nuevos virus que podrían generar o intensificar enfermedades en las plantas y los posibles en los ecosistemas y otras especies 3.
En varios países del mundo, tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, han surgido grupos manifestantes, formados principalmente por ecologistas, algunos científicos y políticos, que se oponen a este tipo de alimentos y exigen la etiquetaje de estos, por sus preocupaciones sobre seguridad alimenticia, impactos ambientales, creencias religiosas, cambios culturales y dependencias económicas. Llaman a evitar este tipo de alimentos, cuya producción involucraría, en su opinión, daños ambientales y sociales. Principalmente se basan en supuestas amenazas para la salud como la resistencia a los antibióticos, ya que muchas plantas transgénicas contienen un gen de resistencia a los antibióticos 1. Este gen se utiliza únicamente como una marca de la secuencia genética introducida, que permite verificar qué porcentaje de la manipulación genética ha funcionado y cuanto ha fallado.
También se basan en eventuales nuevas alergias, ya que la mayoría de los alimentos transgénicos, contienen genes de virus, bacterias, mariposas e incluso escorpiones2. Estos elementos extraños en la dieta de una persona podrían aumentar los riesgos de presentar nuevas alergias, principalmente en los niños. Advierten también amenazas al medio ambiente, ya que los expertos en genética al no garantizar sobre los efectos ambientales, no podrían prever las consecuencias a largo plazo de la introducción de nuevos genes en el medio ambiente, y habrían riegos intensificados como la contaminación biológica (es decir, la transformación de los cultivos convencionales (no transgénicos) en transgénicos mediante la polinización cruzada, la aparición de supermalezas por la presencia de genes que les otorgan ventajas comparativas, la amenaza a los centros de biodiversidad agrícola mediante el traspaso de genes, la creación de nuevos virus que podrían generar o intensificar enfermedades en las plantas y los posibles en los ecosistemas y otras especies 3.
Los más usados es la soya (también llamada soja) y el maíz:
Soya: Harina, aceite, lecitina, mono y digliceridos, ácidos grasos, etc.
Maíz: Harina, almidón, aceite, glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, caramelo, sorbitol, etc
Soya: Harina, aceite, lecitina, mono y digliceridos, ácidos grasos, etc.
Maíz: Harina, almidón, aceite, glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, caramelo, sorbitol, etc
En cuanto a las aplicaciones en agronomía y mejora vegetal en sentido amplio, posee cuatro ventajas esenciales:
Una gran versatilidad en la ingeniería, puesto que los genes que se incorporan al organismo huésped pueden provenir de cualquier especie, incluyendo bacterias.
Se puede introducir un solo gen en el organismo sin que esto interfiera con el resto de los genes; de este modo, es ideal para mejorar los caracteres monogénicos, es decir, codificados por un sólo gen, como algunos tipos de resistencias a herbicidas[
El proceso de modificación genética demora mucho menos que las técnicas tradicionales de mejoramiento por cruzamiento; la diferencia es de años, en frutales, a meses.
Al hacer posible una mayor producción por metro cuadrado, sería posible reducir la deforestación, que actualmente es la amenaza más grande a la biodiversidad mundial; no obstante, este enfoque es discutido, debido a que existe un límite teórico para la intensificación agraria, debido a que a grandes densidades es más fácil la aparición de patologías vegetales.
Ventajas para los consumidores
Que fundamentalmente afectan a la calidad del producto final; es decir, a la modificación de sus características.
Mayor producción de alimentos
Posibilidad de incorporar características nutricionales en los alimentos
Vacunas comestibles, por ejemplo:tomates con la vacuna de la hepatitis B.
Que fundamentalmente afectan a la calidad del producto final; es decir, a la modificación de sus características.
Mayor producción de alimentos
Posibilidad de incorporar características nutricionales en los alimentos
Vacunas comestibles, por ejemplo:tomates con la vacuna de la hepatitis B.
Ventajas para los agricultores
Aquéllas mejoras agronómicas relativas a la metodología de producción y su rendimiento.
Aumento de la productividad y la calidad de los cultivos
Resistencia a plagas y a enfermedades; por ejemplo, por inclusión de toxinas bacterianas, como las de Bacillus thuringiensis específicas contra determinadas familias de insectos.
Tolerancia a herbicidas (como el glifosato o el glufosinato), salinidad, fitoextracción en suelos metalíferos contaminados con metales pesados, sequías y temperaturas extremas.
Aquéllas mejoras agronómicas relativas a la metodología de producción y su rendimiento.
Aumento de la productividad y la calidad de los cultivos
Resistencia a plagas y a enfermedades; por ejemplo, por inclusión de toxinas bacterianas, como las de Bacillus thuringiensis específicas contra determinadas familias de insectos.
Tolerancia a herbicidas (como el glifosato o el glufosinato), salinidad, fitoextracción en suelos metalíferos contaminados con metales pesados, sequías y temperaturas extremas.
Ventajas para el ambiente
Algunos alimentos transgénicos han permitido una reducción en el uso de productos químicos, como en el caso del Maíz Bt, donde el combate de plagas ya no requiere el uso de insecticidas químicos de mayor espectro y menor biodegradabilidad[].
Algunos alimentos transgénicos han permitido una reducción en el uso de productos químicos, como en el caso del Maíz Bt, donde el combate de plagas ya no requiere el uso de insecticidas químicos de mayor espectro y menor biodegradabilidad[].
Nuevos materiales
Además de la innovación en materia alimentaria, la ingeniería genética permite obtener cualidades novedosas fuera de este ámbito; por ejemplo, por producción de plásticos biodegradables y biocombustibles[….
Manifestación contra los transgénicos en Francia.
Resistencia a los antibióticos
Un método común en la ingeniería genética, aplicado a la creación de transgénicos, es la introducción de genes que determinan cierta resistencia a unos antibióticos denominados marcadores. Dicho método se utiliza con el fin de verificar que el gen de interés haya sido efectivamente incorporado en el genoma del organismo huésped. No obstante, dichos marcadores son eliminados tras obtener las cepas recombinantes; además, existen marcadores que no tienen relación con la resistencia a quimioterápicos, como los de auxotrofía.
Mayor nivel de residuos tóxicos en los alimentos
Es un problema colateral al empleo de transgénicos. Algunos autores suponen que en las especies resistentes a herbicidas, los agricultores los emplean cantidades mayores a las que se podía usar anteriormente.
Potencial generación de nuevas alergias
El empleo de genes heterólogos podría estar implicado en la aparición de nuevas alergias. Otros estudios muestran la ausencia de un efecto mensurable sobre la salud, a pesar de que hace ya años que millones de personas consumen regularmente estos productos.
Dependencia de la técnica empleada
La precisión en la obtención de recombinantes, por ejemplo en su localización genómica, es muy dependiente de la técnica empleada: vectores, biobalística, etc.
Contaminación de variedades tradicionales
El polen de las especies transgéncias puede fecundar a cultivos convencionales, obteniéndose híbridos. Este fenómeno ya ocurre con las variedades no transgénicas hoy en día. Además, la transferencia horizontal a bacterias de la rizosfera es posible
Muerte de insectos no objeto
Aunque el empleo de recombinantes para toxinas de Bacillus thuringiensis es, por definición, un método específico, a diferencia de los plaguicidas convencionales, existe una demanda comercial que provoca el desarrollo de cepas que actúan contra lepidópteros, coleópteros y dípteros conjuntamente. Podría ser que este hecho afectara a la fauna accesoria del cultivo.
Impacto ecológico de los cultivos
Tal y como el posible riesgo sanitario, ha sido desmentido para algunos GMOs, como el maíz resistente a glifosato
Además de la innovación en materia alimentaria, la ingeniería genética permite obtener cualidades novedosas fuera de este ámbito; por ejemplo, por producción de plásticos biodegradables y biocombustibles[….
Manifestación contra los transgénicos en Francia.
Resistencia a los antibióticos
Un método común en la ingeniería genética, aplicado a la creación de transgénicos, es la introducción de genes que determinan cierta resistencia a unos antibióticos denominados marcadores. Dicho método se utiliza con el fin de verificar que el gen de interés haya sido efectivamente incorporado en el genoma del organismo huésped. No obstante, dichos marcadores son eliminados tras obtener las cepas recombinantes; además, existen marcadores que no tienen relación con la resistencia a quimioterápicos, como los de auxotrofía.
Mayor nivel de residuos tóxicos en los alimentos
Es un problema colateral al empleo de transgénicos. Algunos autores suponen que en las especies resistentes a herbicidas, los agricultores los emplean cantidades mayores a las que se podía usar anteriormente.
Potencial generación de nuevas alergias
El empleo de genes heterólogos podría estar implicado en la aparición de nuevas alergias. Otros estudios muestran la ausencia de un efecto mensurable sobre la salud, a pesar de que hace ya años que millones de personas consumen regularmente estos productos.
Dependencia de la técnica empleada
La precisión en la obtención de recombinantes, por ejemplo en su localización genómica, es muy dependiente de la técnica empleada: vectores, biobalística, etc.
Contaminación de variedades tradicionales
El polen de las especies transgéncias puede fecundar a cultivos convencionales, obteniéndose híbridos. Este fenómeno ya ocurre con las variedades no transgénicas hoy en día. Además, la transferencia horizontal a bacterias de la rizosfera es posible
Muerte de insectos no objeto
Aunque el empleo de recombinantes para toxinas de Bacillus thuringiensis es, por definición, un método específico, a diferencia de los plaguicidas convencionales, existe una demanda comercial que provoca el desarrollo de cepas que actúan contra lepidópteros, coleópteros y dípteros conjuntamente. Podría ser que este hecho afectara a la fauna accesoria del cultivo.
Impacto ecológico de los cultivos
Tal y como el posible riesgo sanitario, ha sido desmentido para algunos GMOs, como el maíz resistente a glifosato
¿Los alimentos transgénicos son más nutritivos?
NO SON MÁS SALUDABLES, NI SON MÁS NUTRITIVOS No son más nutritivos, más sabrosos, ni mucho menos más saludables que los convencionales. Hasta el momento, esta rama de la biotecnología ha sido desarrollada principalmente para bajar los costos de producción, no para producir alimentos más saludables. En estos momentos, se está trabajando en alimentos con mayor contenido de hierro y vitaminas, pero el curso de esos proyectos (que se encuentran en distintas fases de investigación y desarrollo) ha encontrado serios reparos en la comunidad científica.SUPUESTAS VENTAJAS PARA SALVAR EL HAMBRE DE... LAS EMPRESAS En la actualidad, debido al temor que generaron estos organismos manipulados en varios países de Europa, Asia y Norteamérica, algunas corporaciones están buscando costados más "atractivos" de esta clase de transgénicos para el consumidor. Por eso se están promocionando vegetales que reduzcan la deficiencia de la vitamina A, por poner sólo un ejemplo. Hasta el momento no han aparecido en el mercado los llamados transgé-nicos de 2da. generación que, según la industria, tendrán inclusive un costo adicional por los beneficios farmacológicos que traerán. Greenpeace ha puesto de manifiesto que estos alimentos deberán pasar las mismas pruebas de seguridad que los transgénicos de primera generación, de los que todavía no se sabe que podría ocurrir y donde el consenso científico sobre su conveniencia esta lejos de concretarse. Los problemas de una dieta balanceada, el acceso a los alimentos y mejor niveles de sanidad pueden ser atacados con soluciones que existen desde hace mucho tiempo y no se implementan por falta de voluntad política. Greenpeace advierte sobre el peligro que podría surgir del desarrollo de “alimentos mágicos” para solucionar males como la deficiencia de vitamina A, debido a que pueden convertirse en una distracción que derive recursos en la dirección contraria a la aplicación de soluciones actualmente disponibles. Muchos quieren presentar al arroz con vitamina A como una solución... Pero el Banco Mundial ha destacado que los planes de la Organización Mundial de la Salud y la Unicef para paliar el hambre y mejorar los niveles de higiene, en los setenta países más pobres del mundo, constituyen las soluciones de menor costo que se puedan aplicar. Las herramientas para eliminar el problema del hambre y la deficiencia de vitamina A ya están disponibles. Y son libres de los riesgos que cualquier organismo transgénico trae. Utilizar esas herramientas, como se dijo, es sólo una cuestión de voluntad política. En estos momentos, se está trabajando en alimentos con mayor contenido de hierro y vitaminas, pero el curso de esos proyectos (que se encuentran en distintas fases de investigación y desarrollo) ha encontrado serios reparos en la comunidad científica. Greenpeace ha puesto de manifiesto que estos alimentos deberán pasar las mismas pruebas de seguridad que los transgénicos de primera generación de los que todavía no se sabe que podría ocurrir y donde el consenso científico sobre su conveniencia esta lejos de concret
¿La polémica sobre los alimentos transgénicos tiene algo que ver con la "vaca loca" o las dioxinas en los alimentos?
SERIOS PRECEDENTES No existe una relación directa entre el Mal de la Vaca Loca o los alimentos contaminados con dioxinas con los organismos genéticamente manipulados. Sin embargo, estas alertas dejaron en claro que los procedimientos normativos y las regulaciones no eran confiables. Y que la gente debe estar previamente informada sobre lo que come. La oposición a los productos transgénicos, o la fuerte exigencia de los consumidores al etiquetado, es la reacción más razonable frente a lo sucedido. El etiquetado en Europa y Estados Unidos dejó en evidencia que ni gobiernos, ni empresas alimenticias ni consumidores confiaban en Monsanto. La gota que colmó el vaso de la paciencia de la gente se relacionó con dos recientes "incidentes" de Monsan-to, y que tuvieron a sus productos farmacéuticos y alimenticios como sus principales protagonistas: el aspartame y la hormona de crecimiento bovina. La Coalición para la Prevención del Cáncer exigió a las autoridades gubernamentales que retiren la hormona de crecimiento bovina (de Monsanto) por el alto riesgo de cáncer de mama, entre otros cánceres importantes como los de colon y próstata.EL ETIQUETADO: EL DERECHO DE TENER LA POSIBILIDAD DE ELEGIRLa industria de la biotecnología y los supermercados argentinos, en el ánimo de bajar costos, se han encargado de infiltrar en nuestros alimentos ingre-dientes que provienen de seres vivos genéticamente modificados en las gón-dolas de los supermercados para que la gente, sin saberlo ni quererlo, los consuma. Anteriormente hablábamos de la poca voluntad del gobierno argentino de etiquetar los transgénicos. Hay que exigir a gobiernos y compañías una mayor transparencia informativa. Existen empresas operando en la Argentina, que ofrecen el etiquetado en países de Europa. Es decir, tácitamente están discriminando entre consumidores de primera y consumidores de segunda. En el viejo continente, las principales compañías alimenticias han asegurado que en sus productos no se utilizan vegetales transgénicos. Pero en la Argentina, Nestlé, Danone o Knorr, por sólo citar algunas de ellas, todavía no se animan a decir que los productos que venden en el país no poseen la soja de Monsanto. Carrefour y Auchan dijeron en el viejo continente que no poseen transgénicos. Pero aquí no. En otros casos, tanto supermercados como compañías de alimentos etiquetan sus productos, respetando los derechos de la gente a conocer previamente lo que se lleva a la boca. Pero esto no ocurre aquí. Greenpeace quiso saber qué posición tienen en el país esos supermercados y esas empresas alimentarias, al igual que las de origen nacional. La mayoría no contestó. Las respuestas de las que sí lo hicieron estuvieron viciadas de una notable ambigüedad. Todo ello, sumado al hecho de que el 60% de la soja que hoy se produce en el país es transgénica, nos hace suponer que estamos comiendo alimentos transgénicos sin saberlo. Ni el gobierno ni las empresas quieren que sepamos lo que comemos. MALA CIENCIA"La combinación, habitual en Monsanto, de mala ciencia, reclamos engañosos, silenciamiento y eliminación de los oponentes y de las informaciones perjudiciales, es más que evidente en el caso del primer producto manipulado genéticamente que se ha comercializado: la hormona de crecimiento bovina", dijo Paul Kingsnorth, un reconocido periodista británico en un artículo publicado en la prestigiosa revista The Ecologist.arse.





